Hace ya tiempo que el fútbol español eligió como nuevo presidente de la Real Federación española de fútbol a una figura que como sabemos en Galicia (y especialmente en la provincia de Pontevedra), no tiene mácula alguna y representa la imagen de la pureza e inmaculada concepción en sus actividades anteriores entre las que destaca, por supuesto, el ejercicio de la política.
Qué mejor contrapunto a ese personaje peculiar apellidado Rubiales que el ex presidente de la Diputación de Pontevedra para aportar claridad, ecuanimidad y cordura a este pozo sin fondo de estulticia llamado fútbol español?
El caso es que por la condición de pontevedrés de Rafael Louzán, los seguidores del Pontevedra CF hemos tenido que soportar, desde la llegada de aquel al cargo, las insinuaciones (o acusaciones directas, en algunos casos) de ser "el equipo de Louzán" y recibir por esa circunstancia favores arbitrales en diferentes partidos a lo largo de estos meses.
Un aficionado granate bien informado no podía sino sentirse mitad alucinado y mitad "descojonado" (permítaseme el vulgar adjetivo) cada vez que leía o escuchaba a seguidores de otros equipos lanzar majaderías de este calibre.
Y ese aficionado del Pontevedra, no ya bien, sino medianamente informado, se parte de risa ante chorradas de ese estilo pues, primero, es perfectamente conocedor que identificar a Louzán con la camiseta granate resulta extremadamente osado y segundo (aquí quizá la risa se puede ver acompañada de indignación), los atropellos arbitrales que ha sufrido el Pontevedra antes y después del nombramiento del nuevo presidente del fútbol patrio son infinitamente más numerosos que las veces en que la entidad granate haya podido verse beneficiada.
"El equipo de Louzán", no vamos a remontarnos más atrás, sufrió hace un par de semanas un arbitraje calamitoso de un colegiado que "machacó" al Pontevedra a lo largo de muchos minutos y que, eso sí, a instancias de uno de sus asistentes, "interpretó" en sentido contrario a los intereses granates una jugada que acabó en gol anulado por un fuera de juego posicional, pues eso, interpretable.
En el día de ayer, "el equipo de Louzán" volvió a soportar un arbitraje desquiciante, sobre todo, en la primera parte en la que las múltiples faltas visitantes no encontraron nunca el castigo de la tarjeta y las pocas faltas locales sí lo hallaron hasta en tres ocasiones.
Ni que decir tiene la importancia que para un futbolista implica contar ya a sus espaldas con una cartulina amarilla y lo que te condiciona el resto del encuentro a la hora de emplear agresividad o potencia en el juego.
El caso es que otra vez en la prolongación del choque, "el equipo de Louzán" vio como se le anulaba otro gol por un fuera de juego "interpretable" que volvió a ser juzgado en sentido contrario a los intereses granates.
En esta ocasión, todo empezó con un córner botado por Yelko. Tras un despeje del portero, llega un disparo desde fuera del área de un jugador granate que acaba en un despeje de un defensor lucense, llegando el balón a un Vidorreta que sí está adelantado.
Paremos aquí un momento pues esa es la principal clave de la acción. Es deliberado, voluntario o consciente el despeje del defensa del Lugo o es un rebote o una "salvada" (equívoco término que aparece en la regla 11.2 que es la referente al fuera de juego?.
Veamos.
El disparo llega desde fuera del área, bastante lejos de donde se encuentra el defensa pues este bordea el área pequeña.
Dicho defensa ve claramente la pelota, no está tapado, no se la encuentra de casualidad, puede despejarla como le venga en gana.
Ese defensa golpea el balón "a la remanguillé", girando su pierna y golpeándola casi con el tobillo. Lo hace porque así lo decide. No le toca nadie, no le molesta nadie, nada impide que "reviente" hacia adelante la pelota.
Evidentemente, el balón sale corto y le da tiempo a llegar a Vido que sí está por delante de la defensa.
Luego todavía llega el centro del ex del R. Unión, otro despeje hacia delante de la defensa, la intervención de Resende, un nuevo centro de Yelko hacia la zona en la que está Bosch y la maniobra de este para alojar el balón en la red. Desde lo de Vido, nada más presuntamente ilegal.
Es por tanto ese despeje inicial fallido voluntario o fortuito?. Empieza otra jugada ahí o incluso más adelante o no?
Se puede señalar fuera de juego ? Sí, si se interpreta la acción de una manera.
Se puede conceder el gol? Sí, si se interpreta la acción de otra manera.
"El equipo de Louzán", (ese que ascendió por decreto la temporada pasada y está luchando por un play off a 2ª por "paisanaje" con el Presidente), ha visto como las interpretaciones de estas dos jugadas vitales, claves, que habrían colocado 4 puntos más en el casillero granate, han resultado favorables para sus rivales.
Y eso sin contar con la falacia (porque no se puede denominar de otra manera) de la presunción de veracidad de las actas arbitrales que acarrea circunstancias como la sanción a Alberto Gil, (ya sustituido y a esas alturas del partido en el banquillo), cuando el entrenador y más miembros de ese banco local aseguran que Gil no fue acreedor en absoluto a tarjeta alguna.
Siempre me ha llamado la atención lo "diligentes y atentos" que están los equipos arbitrales para identificar cualquier protesta o pseudoprotesta que llegue desde un banquillo. Si estuvieran tan atentos a lo que sucede realmente en el césped, mejor les iría a ellos y a todo el mundo.
Por tanto, seguidores (como el que esto escribe) del "equipo de Louzán" sigan "descojonándose" cuando lean o escuchen bobadas de este jaez pues creo que son ustedes tan conscientes como este atribulado bloguero de la triste historia de arbitrajes que llevamos a cuestas tanto antes como después de que los estamentos que componen el fútbol hayan elegido a "Rafa" como máximo representante del balompié estatal.
Hablemos de fútbol, sí. Vamos a ello.
Al margen de las interpretaciones de los fuera de juego, el partido de ayer me recordó bastante no solo al del Castilla sino a algunos otros que hemos jugado en casa esta temporada.
El Pontevedra comenzó el partido con una fórmula novedosa para suplir la baja de Miguel Cuesta. El elegido fue Garay (al que no recuerdo verle jugar ahí desde que llegó) manteniéndose Vidorreta en el lateral diestro (en la segunda parte intercambiaron sus roles hasta el cambio del argentino).
Junto a Yelko apareció como titular en el medio un Rubén López que estuvo bien mientras que Brais volvió a jugar más cerca de Compa, con Gil y un gran Diego en las bandas ofensivas.
Y el Pontevedra volvió a ser mejor que su rival, mucho mejor que su rival. Trenzaba el fútbol a pesar de las dificultades que acarrea el "patatal" pero se le volvían a apagar las luces cada vez que pisaba área contraria.
Que Comparada está protagonizando una temporada maravillosa es algo fuera de duda. Y ayer, el único delantero nato de la plantilla granate volvió a estar bien. No pudo rematar, es cierto, pero ganó numerosos balones con esa brega y buen cuerpeo que tiene y sufrió faltas que, o no se pitaban, o no conllevaban la tarjeta que habría condicionado a sus rivales.
Pero está muy solo. No en el campo pues se puede jugar con un delantero. Me refiero en la plantilla. En los últimos minutos de ayer le sustituyó Resende. El portugués tiene muchas virtudes pero como mucho se parece a un "9" pero no es un "9". Como tampoco lo es Brais o Alain.
Nos falta contundencia y más agresividad arriba. En casa, a salvo del día del Zamora y poco más, lo estamos notando mucho.
El Pontevedra tiene fútbol.
La baja de Tiago es muy dura pero contra el Castilla y ayer el equipo demostró que sigue teniendo fútbol. Que Yelko distribuye; Rubén presiona, choca y roba; Diego y Gil (aunque este último se apagó demasiado pronto ayer) desbordan y aportan clase en banda, Montoro y Bosch se agigantan en defensa...pero al equipo le falta GOL y eso, tener gol, (al margen de los fueras de juego interpretables) es lo que suele decidir muchos partidos.
No hemos hecho un mal mercado de invierno. De hecho y a falta de ver lo que puede aportar Ballardo, incluso se puede decir que el mercado ha estado bastante bien pero sin duda este detalle importante, el GOL, ha quedado pendiente.
Es verdad, no obstante, que en la noche de ayer si conseguimos marcar gracias al lanzamiento maravilloso de una falta por un Yelko que sigue ofreciendo la mejor versión desde que llegó aquí.
Y es cierto también que el equipo no supo gestionar bien los minutos siguientes a nuestro gol.
Creo que debimos meter pausa, bajar pulsaciones y tratar de tener la pelota más de lo que la tuvimos en esos dichosos 5 o 6 minutos.
Nada más ponernos por delante, ya permitimos una falta lateral que se despejó bien. Y tampoco se puede negar que el tanto de Reniero es maravilloso, quizá con Marqueta un poco adelantado, pero la acción técnica del delantero del Lugo está llena de talento y calidad.
Aún así, noté al equipo un poco acelerado tras el 1-0 y lo acabamos pagando.
Luego, nos recuperamos. Apretamos y... volvió a levantarse un banderín.
El sabor del punto es de nuevo amargo a pesar de competir otra vez muy bien y dejar en el olvido la apatía del segundo tiempo de Cáceres.
El Lugo de Yago Iglesias en ningún momento pareció un equipo de Yago. Eso sí, supo agarrarse al partido y encontrar una jugada de mucho peso de uno de los bastantes grandes futbolistas con los que cuenta, algunos de los cuales salieron desde el banquillo demostrando la fortaleza de esa plantilla.
La calidad del Lugo me lleva a terminar esta columna recordando los rivales con los que nos estamos "jugando los cuartos".
Tenemos 40 puntos, a muy pocos de certificar la permanencia y desde hace mucha Liga nos codeamos con Racing, Lugo, Celta B, Bilbao ATH, Zamora o Mérida, todos con más presupuesto que nosotros.
Por supuesto que deseo que en poco tiempo el Pontevedra aumente con cabeza su apuesta y salga a competir desde el principio con objetivos más ambiciosos.
Pero a día de hoy la situación es la que es y tras unas horas de morder la decepción de lo de ayer (no solo el gol anulado sino esos minutos malos tras el 1-0), no debemos olvidar que el objetivo primario de la temporada está a un paso y que luego pelearemos (peleamos ya) con otras plantillas diseñadas desde el minuto 1 de la Liga para ascender o jugar play off.
No somos el "el equipo de Louzán" ni falta que nos hace.
Somos un equipo que compite con honradez, energía y honestidad. Que explota al máximo lo que tiene. Que comete errores, evidentemente, pero que debe seguir aprendiendo de ellos.
Por encima de fueras de juego interpretables, de reparto desigual de cartulinas, de arbitrajes sibilinos en casa que casi nunca encontramos fuera, este equipo y esta afición deben seguir remando para tratar de llegar, en principio, al puerto cercano de la salvación y después a ese puerto más exclusivo en el que no existía pantalán granate en el mes de Septiembre.
HALA PONTEVEDRA SIEMPRE¡¡
No hay comentarios:
Publicar un comentario