lunes, 13 de abril de 2026

Gran Pontevedra y gran victoria

No era fácil ni mucho menos la papeleta que tenía el Pontevedra CF para dar carpetazo a una semana intensa de tres partidos. Había comenzado dicha semana de cine con una convincente victoria en casa frente al Barakaldo y continuado de manera amarga con una derrota justa en el campo del Arenas de Getxo.

Visitaba Pasarón para poner el colofón a estos siete días el líder de la segunda vuelta del grupo I de 1RFEF. Una SD. Ponferradina que solo había encajado tres goles tras el paso del ecuador de la competición y que se había encaramado a puestos de play off después de superar un inicio de Liga deficiente que le llevó a coquetear hasta cerca de Navidad con los puestos de descenso.

El Pontevedra CF decidió volver a rotar para afrontar el encuentro en las mejores condiciones físicas dado que su rival no había tenido que disputar partido alguno entre semana.

Hasta siete jugadores que no habían sido titulares en Fadura saltaron al campo en el “once” inicial” . Volvió Marqueta a la portería; lo hizo Bosch en el centro de la defensa; Rubén López al mediocentro; Eimil y Gil a las presuntas bandas ofensivas (digo presuntas pues este último actuó mucho por dentro para provocar superioridades en esa zona del campo); Diego Gómez de segundo punta y también Alain regresó a la titularidad para actuar de delantero centro.

Y lo cierto es que el equipo salió desde el primer minuto intensamente conectado al partido y dispuesto a borrar la mala imagen ofrecida cuatro días atrás en Euskadi.

No importó que de entrada la Ponferradina nos entregara el balón para ver que podíamos hacer con él porque el Pontevedra supo muy bien como manejarlo, hacer daño al rival y poner pronto en franquía la contienda.

No solo tocó con velocidad y acierto la pelota el conjunto granate sino que a diferencia de otras ocasiones (léase, por ejemplo, Zamora), el Pontevedra fue capaz de ser peligroso y letal con el balón parado a favor. Fue por ahí donde encontró primero una gran ocasión que terminó en el larguero tras remate de Eimil y rechace del portero y luego el 1-0 en un córner mal defendido por el contrario que permitió a Alain fusilar con el pié en área pequeña y empezar a construir su hat- trick.

La incertidumbre volvió a reinar en Pasarón pues el cuarto árbitro tras visionar el tanto en la pantalla, decidió avisar al colegiado principal.

Otra vez otro fuera de juego posicional. Otra vez la presencia de un jugador granate cerca de la línea de gol sin que aparentemente estorbara a nadie ni influyera en el destino final de la jugada.

Esta vez no hubo “interpretación lechuguina”. Después de pasarse varios minutos viendo el lance, el árbitro concedía el gol y espantaba esos fantasmas que flotan desde hace semanas alrededor de la pantalla de FVS de Pasarón.

Ese gol no hizo sino acentuar la clara superioridad del Pontevedra que conseguía la difícil misión de minimizar a una SD Ponferradina que llegaba en gran dinámica a la ribera del Lérez pero que no encontraba las soluciones para frenar al equipo local.

Alain terminó de manera brillante otra jugada que podría haber significado el 2-0 pero su posición estaba adelantada en el momento en que Vidorreta le mandaba un pase en profundidad.

Y luego llegó algo que el que esto escribe se atrevería a calificar de histórico.

Otro balón aéreo sobrevolaba el área berciana y un defensor despejaba sin que ningún futbolista granate protestara ostensiblemente la acción.

Poco tiempo después, desde el banquillo granate se pedía la intervención del FVS y todos nos miramos en la grada preguntándonos a que podría deberse.

El caso es que algún aficionado con muy buena conexión a internet empezó a llamar la atención sobre lo que se veía a través de su móvil en las imágenes de tv. Ese despeje del defensa visitante había sido hecha con el brazo, con una especie de “zamorana” y existían serias opciones de que fuera considerada como penalti.

Efectivamente, el árbitro consideró ese rechace como ilegal (realmente lo era) y señaló la pena máxima que fue certeramente convertida por Alain para doblar la ventaja.

En este punto, conviene felicitar al miembro del banquillo pontevedrés que tuvo la agilidad para llamar la atención sobre esta jugada que había pasado medio desapercibida y que resultó tan importante para el equipo.

El FVS señalando a favor del Pontevedra un penalti que no se había señalado previamente, lo dicho, cuasi histórico.

Siguió el Pontevedra mejor que su rival y solo en los últimos minutos del primer tiempo se emparejó algo el trámite al conceder el equipo algún córner absurdo y alguna falta innecesaria.

Ahí apareció Andoni López para demostrar que tiene un balón parado majestuoso y enviar algún centro venenoso que pudo causar peligro en el marco de un Marqueta que no acaba de dominar esas acciones del juego.

Llegó el descanso y con él, el cierre a una primera mitad extraordinaria del Pontevedra CF en lo colectivo y también en lo individual de muchos jugadores de los que luego se hablara un poco.

No empezó igual el Pontevedra la segunda parte y el partido alcanzó un tramo, aproximadamente del minuto 50 al 67, en el que la Deportiva sí se mostró más acertada con la pelota e hizo sentirse incómodo e incluso sufrir a su rival.

El Pontevedra no conseguía robar y presionar como en el primer tiempo y aunque no fue desarbolado (ni mucho menos) sí vio como el conjunto visitante disfrutaba de una ocasión clara en un lanzamiento que se fue cerca de un palo de Marqueta.

Luego llegó una falta a unos metros de nuestra frontal del área y apareció de nuevo el talento de Andoni para enviar un zurdazo pleno de calidad a una de las escuadras de un Marqueta cuya estirada fue inútil.

Ese fue el peor momento del choque para el Pontevedra.

Un gran rival que había empezado mejor el segundo tiempo y que había encontrado su gol para recuperar confianza, ánimos y seguir percutiendo contra nuestro área.

Pero de ese peor momento surgió otro de los mejores del Pontevedra que ya se extendería hasta el final del encuentro.

Poco después del 2-1 (ya con Luizao en el campo en sustitución de Gil), llegó una brillante acción individual por banda derecha de Eimil que tras desembrazarse de varios rivales disparaba para estrellar el balón en uno de los postes de la portería visitante.

En esa jugada tanto el propio Eimil pareció obstaculizado en su remate como luego Cuesta desplazado en el rechace pero en esta ocasión, tras consulta del FVS, el árbitro no accedió a la petición granate.

Sea como fuere, esa acción de Eimil despertó al Pontevedra que volvió a presionar con denuedo, a meter fuerza y calidad al partido y encontrar en una gran acción colectiva el 3-1 que cerraba de una vez por todas la contienda.

El remate de Alain para hacer el triplete fue maravilloso. No demasiado bien perfilado para golpear, aunque muy cerca del marco, colocó su exterior del pie izquierdo para enviar el balón a las mallas y culminar una actuación individual descollante. Por los goles, sí, pero también por un trabajo incansable que acabó por desquiciar a los centrales bercianos.

Luego llegaron los cambios. Se fue primero el propio Alain por Compa y a renglón seguido Diego Gómez y un tocado Yelko dejaron sus puestos a Ballardo y Brais.

Casi llegó el 4-1. Fue en una jugada protagonizada por un futbolista que por fin pudo cuajar su primera gran actuación con la camiseta granate.

Hablo de Rubén López que como siempre trabajo a destajo en medio campo, que apretó y robó multitud de pelotas pero que ayer unió a esa faceta una mayor delicadeza con el balón. Su pase al espacio para Compa fue maravilloso pero esta vez el delantero pontevedrés no fue capaz de superar al portero rival que rechazó la pelota en gran parada.

En realidad, después del 3-1 y aunque quedaran muchos minutos contando la prolongación, el Pontevedra volvió a controlar la situación igual que en la primera parte y la sensación era ya de partido cerrado y no de otro en el que podría llegar el 3-2 y volver a abrirse.

Ni siquiera el cambio de Yelko, faro del Pontevedra y más sin Tiago a la hora de tener el balón, hizo dudar al equipo. En ese sentido, la salida al campo de Brais buscó la finalidad de no perder esa pelota del todo y seguir teniendo capacidad de circulación. Sí se consiguió en cierto sentido eso aunque el de Val do Dubra sigue en ese estado dubitativo y gris de las últimas semanas. Que importante sería que llegara una versión mejor de este talentoso jugador.

Se ha destacado en el plano individual a Alain y a Rubén López pero en general todos los futbolistas rayaron a gran nivel.

Diego Gómez, por ejemplo, volvió a ser ese futbolista alegre y chispeante de sus primeros partidos. Sigue, en opinión de este atribulado bloguero, abusando en ocasiones de la conducción pero ayer volvió a dotar a su juego de concreción y trascendencia para el equipo.

Alberto Gil hasta que le duró la gasolina fue ese jugador que a todos nos sorprendió por su excelsa calidad en la combinación y Eimil fue vital con su peligrosidad por banda derecha.

De los centrales, especialmente de Montoro, está todo dicho y del trabajo a destajo de Cuesta, también.

Sin embargo, a veces no se habla demasiado de un Vidorreta que vino a jugar de mediocentro y acabó jugando de lateral derecho.

En Getxo fue uno de los cuatro jugadores que se fueron de una tacada con 0-0 y luego la banda derecha se convirtió en pista de ataque para el Arenas y ayer sacó un par de balones con la cabeza en el mejor momento de la Ponferradina que resultaron vitales además, como siempre, de aportar fuerza y presencia para el equipo.

En definitiva, el partido de ayer no era nada sencillo. Al contrario, nuestro rival venía lanzado, cuenta con grandes futbolistas y el mérito del Pontevedra por haberle vencido (y haberlo hecho bien) es muy grande.

Creo que a veces, con razón, damos caña cuando el equipo nos decepciona y ofrece un rendimiento como el de Getxo pero también es cierto que en ocasiones normalizamos actuaciones como las del día de ayer, teniendo en cuenta cuáles eran nuestras aspiraciones a principios de Liga.

Quedan 6 partidos y hemos vuelto a puestos de play off.

Seguimos ilusionados y soñando con cosas bonitas que es la mejor parte del fútbol y la identificación grande con un equipo.

No será nada fácil y, sin ir más lejos, nos espera el próximo fin de semana un enfrentamiento complicadísimo contra un Guadalajara que se jugará literalmente el cuello contra nosotros.

Es por ello (ojo, solo es una opinión aunque apoyada en ya muchas décadas de apoyo al Pontevedra y con la experiencia de errores cometidos incluso por el que esto escribe en otras épocas), que lo más necesario y recomendable es que tratemos de remar todos juntos en la misma dirección.

Que no se aumentasen polémicas absurdas y se alimentasen egos desmedidos pues la posibilidad de jugar una fase de ascenso a segunda está ahí y no es algo baladí.

Quien sigue este blog sabe de sobra que cuando hay que ser duros se imprime toda esa intensidad en las críticas. Se seguirá haciendo en el futuro, sin duda, cuando se vuelvan a cometer errores.

Sin embargo, en este momento en el que no hay vuelta atrás y se está decidiendo la temporada, me atrevería a recomendar con humildad que todos (TODOS) nos tragásemos un poco el orgullo y cojamos esos remos de los que antes hablaba para que la nave no tenga más problemas en su singladura que los que provocan nuestro rivales.

No sé . Es solo una idea.


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